Características principales del programa MBCT para el TOC

El programa MBCT para el TOC se basa en siete componentes clave o centrales que respaldan los fundamentos y hacen que el programa sea único:

Comprender:

Durante cada sesión, el grupo y el instructor ayudan a los participantes a desarrollar gradualmente una comprensión más profunda y clara de la forma en que funciona el TOC (p. ej., los factores que lo causan, lo activan y lo mantienen) y de la forma en que el entrenamiento en mindfulness puede intervenir eficazmente para sustituir esos mecanismos y actitudes por nuevos modos, estilos y estados mentales sanos y adaptativos que son incompatibles con los mecanismos y sesgos cognitivos y emocionales obsesivo-compulsivos.

«La comprensión es el primer paso para la curación». A medida que los participantes se dan cuenta de que la mayoría de las «soluciones» que han utilizado una y otra vez para hacer frente a su experiencia interna perturbadora se han convertido en un trastorno —el remedio de un problema se ha convertido en el verdadero problema— están más capacitados y más motivados para utilizar y practicar enseñanzas, principios y ejercicios basados en mindfulness, que pueden considerarse antídotos contra las «soluciones» mencionadas y formas eficaces de salir del túnel obsesivo.

Normalizar la experiencia obsesiva:

Uno de los objetivos y efectos más importantes tanto de la terapia cognitiva como de las intervenciones basadas en mindfulness es que favorecen un proceso de normalización de los problemas que sufren las personas que tienen un trastorno psicológico. A menudo, las personas con TOC llegan al programa con una visión hiperpatologizada de su problema y la sensación de que nunca mejorarán. Esta situación puede conllevar que aparezca un sentimiento de impotencia, que luego deriva en un problema secundario de depresión.

A través del proceso de normalización, los participantes se acaban dando cuenta de que sus reacciones no son tan inusuales, extrañas o locas como les parecían antes. Cuando los comportamientos, las ideas y las convicciones que se consideran normales para la mayoría de las personas se vuelven extremadamente frecuentes e intensos, uno de los posibles resultados es el desarrollo del TOC. Normalizar significa ayudar a un participante en el programa a comprender que una persona que hubiera tenido sus mismas experiencias vitales y hubiera utilizado las mismas estrategias de protección o conductas de búsqueda de seguridad que el participante hasta ese momento de su vida probablemente también habría desarrollado un problema obsesivo-compulsivo.  

Una de las estrategias más útiles para tratar el TOC es ayudar a las personas a desarrollar una explicación alternativa y no amenazante de su problema y a comprender que son personas que, por razones válidas, son sensibles a las preocupaciones sobre un determinado evento peligroso o dañino. Además, son personas que reaccionan a esas preocupaciones de una forma que tiende a aumentar en lugar de controlar la frecuencia de los pensamientos intrusivos, los niveles de angustia y el impulso de neutralizar los pensamientos (p. ej., controlando o lavándose excesivamente), todo lo cual tiene un impacto negativo en su calidad de vida (Salkovskis, 1998; 2007; Veale, 2007).

A través de los procesos de descentramiento, desidentificación, defusión, equilibrio, aceptación y atención a los sentidos, la práctica del mindfulness puede ser una herramienta poderosa en el proceso de normalización porque permite a los participantes ver la realidad tal como es y comprender cómo la mente la distorsiona de una manera que los lleva, en definitiva, a adoptar estrategias y comportamientos inútiles y contraproducentes.

Desarrollar la confianza y la autovalidación:

La desconfianza puede considerarse un componente básico del TOC y el que activa y mantiene la mayoría de los síntomas obsesivos. Ayudar a los participantes a desarrollar un sentido real y maduro de confianza en sí mismos, en particular con respecto a su memoria y su experiencia perceptiva, y a autovalidar su experiencia interna, especialmente sus sentidos, puede ser una de las intervenciones más poderosas para tratar este tipo de trastorno. La confianza es también un factor importante para ayudar a los pacientes a aprender a estar expuestos a estímulos obsesivos sin incurrir en conductas protectoras contraproducentes (p. ej., rituales compulsivos) y permitir que los participantes desarrollen un sentido de aceptación de su experiencia desafiante e incómoda.

Intervención cognitiva:

Al igual que en la MBCT para la depresión, la intervención cognitiva es un componente central de este programa, y se proponen una serie de ejercicios derivados de la terapia cognitiva. Estos ejercicios son importantes porque muestran a los participantes los vínculos entre pensar y sentir, y les ayudan a aprender a reconocer el modo mental en el que se encuentran, de modo que puedan elegir pasar de un modo conceptual, narrativo o de pensamiento excesivo a un modo más directo, sensorial o experiencial.

A diferencia de la terapia cognitiva estándar, en la MBCT para el TOC el objetivo no es cambiar el contenido de los pensamientos, sino ayudar a los participantes a cambiar la relación con sus propios pensamientos, emociones y sensaciones físicas. A través de este cambio de perspectiva, se dan cuenta de que los pensamientos, independientemente de su contenido, son simples acontecimientos mentales transitorios e inofensivos que no hay que cambiar, arreglar, combatir o evitar, sino solo observar desde una postura descentrada y desidentificada para ver cuáles de ellos pueden ser útiles para sus objetivos y cuáles no.

Además, mediante la psicoeducación y los ejercicios cognitivos, la MBCT para el TOC ayuda a los participantes a comprender mejor los patrones mentales, las creencias disfuncionales y los sesgos cognitivos que activan y mantienen el trastorno, y a reconocer, momento a momento, cuándo están activos estos procesos cognitivos. Cuando consiguen hacer esto, pueden desconectarse de ellos, volviendo al aquí y ahora a través de la respiración u otros centros de atención.

Entrenamiento intensivo en mindfulness y autocompasión:

Practicar regularmente el mindfulness es indispensable para ayudar a los participantes a desarrollar nuevos hábitos, actitudes y estados mentales que puedan ayudarles directa e indirectamente a hacer frente con eficacia a sus mecanismos y sesgos obsesivos, y la capacidad de evitar o suspender cualquier juicio o significado que normalmente atribuyan a los estímulos desencadenantes. Aprenden a observar los pensamientos, dudas e impulsos sin reaccionar o interpretarlos, aceptándolos como lo que realmente son, es decir, eventos inofensivos y transitorios que desaparecerán si simplemente no hacen nada para alimentarlos. El descentramiento y la aceptación también contribuyen a desarrollar una percepción no amenazante y más realista y equilibrada de la experiencia interna.
Practicar de manera regular la autocompasión y el autoperdón es importante para neutralizar progresivamente, o al menos reducir, la sobreactivación patológica de la autoculpa, la culpabilidad, el perfeccionismo y el sentido de responsabilidad excesiva que con frecuencia está presente en los individuos con TOC. A través de este proceso aprenden a asumir una responsabilidad sana, realista y completa de su propia vida. La práctica del mindfulness y la compasión ayuda a los pacientes a desarrollar un estado mental estable que puede evitar o desactivar la activación innecesaria o contraproducente del sistema de autoprotección (es decir, en condiciones de un peligro que no es real) y fomentar una activación más estable del sistema de relajación (Gilbert, 2010; Gilbert y Tirch, 2009).

Practicing self-compassion and self-forgiveness regularly is important for progressively neutralizing, or at least reducing, the pathological over-activation of self-blame, guilt, perfectionism and inflated sense of responsibility that is often present in individuals with OCD. Through this process they learn to take a wholesome, realistic and full responsibility of their own lives. Mindfulness and compassion practice help patients develop a stable mental state that can prevent or deactivate the unnecessary or counterproductive activation of the self-protection system (i.e., in conditions of a danger that is not real) and foster a more stable activation of the soothing system (Gilbert, 2010; Gilbert and Tirch, 2009).

Exposición consciente:

La práctica del mindfulness es en sí misma una forma eficaz de exposición directa e indirecta a la experiencia interna y externa (Didonna, 2009) asociada a una capacidad implícita de evitar cualquier reacción a la misma. Así, a lo largo del programa, se entrena progresivamente a los participantes para exponerse y mantenerse en contacto con lo que suelen evitar, combatir o tratar de neutralizar. Para mejorar los efectos de la exposición y reducir la activación de las emociones o reacciones negativas, en este programa se ofrece una integración específica entre el mindfulness y la ERP (véase Exposición consciente, sesión 7). Mediante esta práctica se ayuda a los participantes a exponerse directamente a estímulos desafiantes en un estado consciente, lo cual les permite ver la realidad tal como es, suspendiendo así cualquier interpretación o juicio hacia pensamientos intrusivos u otros estímulos desencadenantes. Aprenden a utilizar sus sentidos lo mejor posible cuando se encuentran con una experiencia externa difícil, de modo que puedan evitar cualquier reacción inútil y contraproducente a esos estímulos (véase conductas de búsqueda de seguridad).

In order to enhance the effects of exposure and reduce the activation of negative emotions or reactions, a specific integration between mindfulness and ERP is provided in this program (see Mindful exposure, Session 7). Through this practice participants are helped to directly expose themselves to challenging stimuli in a mindful state, allowing them to see reality as it is, suspending any interpretation of or judgment toward intrusive thoughts or other trigger stimuli. They learn to use their senses as best as they can when they encounter a difficult external experience so that they can prevent any useless and counterproductive reactions to those stimuli (see safety seeking behaviors).

Compartir:

Las personas que padecen el TOC suelen sentir vergüenza por su problema o no reconocen los síntomas como patológicos o discapacitantes. En consecuencia, a menudo tienden a ocultar el problema a otras personas, en muchos casos durante varios años y a veces incluso a su familia y a amigos cercanos. En los grupos de MBCT para el TOC, los participantes se encuentran con frecuencia por primera vez en una situación en la que pueden compartir su problema con otras personas que sufren el mismo trastorno, y esto por sí solo puede ser terapéutico. Formar parte de un grupo de TOC permite a los individuos darse cuenta de que no están solos con este extraño e incapacitante problema. El grupo puede proporcionar apoyo en momentos difíciles, diferentes maneras de pensar en las cosas, comprensión y sugerencias útiles de aquellos que han mejorado más. Asimismo, los miembros del grupo pueden brindarse apoyo mutuo y también la oportunidad para compartir fuera de las sesiones de grupo.